A muchas de nosotras nos encanta "subirnos" a unos bonitos tacones siempre que tenemos ocasión. Con ellos nos sentimos poderosas, femeninas y sensuales, aunque, también hay que decirlo, pasemos mucho dolor.
Los hombres no entienden porque sufrimos innecesariamente cuando con unos zapatitos planos podríamos ir más cómodas y mejor. "Para presumir hay que sufrir" es lo que nos decían nuestras madres cuando eramos pequeñas, pero....... ¿y si evitamos un poco de dolor sin dejar de estar sexys?