lunes, 3 de diciembre de 2012

¿Que me pongo para ir a una entrevista de trabajo?


Debido a que no hay ninguna norma que te indique qué debes llevar a una entrevista de trabajo, lo primero a tener en cuenta es la imagen que deseas proyectar según el puesto al que estas optando. No es lo mismo presentarse a una entrevista de trabajo para una oficina interna donde no tengas que estar en contacto con el público, para una tienda de ropa, donde tendrás que estar al día de las tendencias o para recepcionista en un hotel donde tu imagen tendrá que ser elegante y discreta.

Lo primero que tienes que hacer es recoger toda la información posible de la empresa con la que vas a entrevistarte. Si es una empresa local, visítala unos días antes para saber como va la gente vestida, si su estilo es formal o informal, si llevan uniforme o si por el contrario van siempre de traje chaqueta. En caso de que no puedas saberlo, opta por un código de vestimenta “business”, que consta de un traje chaqueta con camisa. En estos casos es mejor ir “demasiados formales” que “demasiados informales”.

Lo segundo a tener en cuenta es tu estilo de vestir. El hecho de que vayas con una vestimenta que no estas acostumbrada a llevar, te hará sentir rara  e incomoda y eso se reflejará en tus gestos y movimientos, haciendo que estés más centrada en estos pequeños detalles en vez de en tu conversación con el entrevistador. Por ejemplo, si no estas acostumbrada a llevar falda y tacón, lleva unos pantalones largos con zapatos planos. Eso hará que domines mejor la situación. Si por el contrario optas por una falda, que ésta nunca sea por encima de la rodilla, ya que parecerá vulgar.

Otro factor a tener en cuenta es el color. Dependiendo de que color utilices en tu vestimenta, estarás dando un mensaje u otro a tu interlocutor. Debes de escoger un color no más oscuro que el de tu pelo natural o el color de tus ojos. Aunque de todos es sabido que el negro estiliza, también es un color que palidece los rostros y hace sentir cansada además de acentuar las ojeras. El negro es un color muy difícil de llevar y solo debería ser utilizado por aquellas personas que tienen el pelo castaño oscuro o negro.

Usa colores conservadores como tonos azules o grises, o colores neutrales, como beige y marrón. Una buena opción sería llevar una blusa del mismo color que los ojos, para que el interlocutor se sienta más cómodo a la hora de mirarte a los ojos mientras conversa contigo. Evita los colores estridentes y chillones, ya que eso hará que la atención se dirija a la prenda en vez de a ti. El entrevistador puede sentir algo molesto en ti y no crearas confianza.

La ropa debe de estar impecable, sin manchas o arrugas que delaten que eres una persona descuidada. Por muy pequeña que parezca la mancha o el descosido dará a tu entrevistador la sensación de que no cuidas tu ropa y por ello no podrás cuidar de tu puesto de trabajo.

El maquillaje debe ser sutil y lo más natural posible. Opta por una sombra de ojos de colores neutros o del mismo color que tu iris, pero siempre difuminándolo bien. Para los labios, utiliza brillos, marrón claro o rosa pálido. Evita el maquillaje recargado, labios rojos o sombra de ojos oscuras.

Lleva el pelo limpio y aseado, a ser posible apartado de la cara y de los ojos. Evita los peinados recargados, extravagantes y desaliñados. Eso hará que la atención se vaya a tu pelo en vez de a ti.

Las uñas también deberán estar limpias y cuidadas. Si optas por pintártelas, que sea de un color neutro, acorde con la vestimenta. Evita los colores estridentes o muy oscuros como el negro.

Los zapatos han de estar limpios y brillantes. De todos es sabido que “se conoce a una persona por sus zapatos” así que demuestra qué clase de persona eres. Lleva unos zapatos cómodos y con los que te sientas segura al andar. ¡No querrás dar un traspié cuando des el primer paso!

Lleva complementos simples y sin excesos acorde con la vestimenta. No abuses de las joyas o la bisutería para no desviar la atención de la conversación. Piensa que tu interlocutor se estará fijando en cada detalle de ti.

Lleva un bolso discreto a juego con el color de tus zapatos. Nada de brillos o bolsos de fiesta.

No abuses del perfume ya que puede resultar desagradable y molesto para la persona que te entrevista. Usa agua de colonia suave y frutal pero sin pasarte.

Lleva una carpeta o un porta documentos discreto para tu C.V., hojas en blanco, etc. Eso dará una imagen de ti mucho más profesional y dedicada a tu trabajo.

Cubre tus tatuajes y piercings excepto los dos de los pendientes. Aunque parezca un poco discriminatorio, aun sigue habiendo personas que rechazan a candidatos por llevar este tipo de moda a la vista de sus clientes.

Y por ultimo, pero no por ello menos importante, ten en cuenta tu comunicación verbal y corporal. Camina despacio y sin prisas, dando pasos firmes y cortos, sin encorvarte. Siéntate de forma recta pero relajada, nunca con las piernas estiradas. Habla con seguridad y sin titubeos. Muéstrate amable y cordial y si no entiendes la pregunta, pide que te la repitan de nuevo. Es mejor eso que contestar erróneamente por no haber oído bien. Ante todo TEN SEGURIDAD EN TI MISMA.

RECUERDA: “Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión”

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