viernes, 19 de febrero de 2016

Don Juan Tenorio: Análisis del Vestuario

Don Juan Tenorio (creada por José Zorrilla en 1844)

Es una de las obras clásicas del teatro español y posiblemente una de las más representadas en los escenarios de todo el mundo. La obra transcurre en la Sevilla de 1545 y aunque se han hecho muchas versiones de la obra a lo largo de la historia, la vestimenta que suele emplearse está basada en la época renacentista del siglo XVI.

Una de las características de esta época era el uso del color en las prendas, que iban desde el azul marino, el negro y el rojo, hasta colores más vivos y radiantes como el naranja y el amarillo. Los tejidos solían ser tupidos utilizándose telas de terciopelo, brocado o damasco, y solían llevar bordados para darles más cuerpo y fuerza a  la prenda. En esa época se trataba de acentuar la figura del hombre, destacando los hombros y los pectorales, siendo éstos anchos o al menos apretados. El traje típico del hombre era el jubón (una especie de chalequillo) que era la prenda principal de la parte superior, además de la camisa blanca de lino, tafetán o seda con algún bordado o relieve vistoso. También se llevaba los cuellos grandes plisados (gorguera), las medias ajustadas y los pantalones bombacho cortos (gregüescos o trusas) que luego pasaron a ser un poco más largos. Todo este vestuario se complementaba con un sombrero con plumas y una capa, que era una prenda obligada.


Las prendas de la mujer tenían como objetivo enfatizar unos hombros amplios, un talle largo y estrecho y unas anchas caderas. La parte superior del cuerpo se estrechaba con una especie de corsé que proyectaba el busto hacía arriba (el pecho estaba obligado a sobresalir por encima del corsé). Este corsé era largo y rígido en forma de cono, más largo por delante que por detrás, que oprimía su figura llegando incluso a distorsionar la forma de la mujer. La forma del escote era recto y cuadrado y las mangas estaban sujetas al vestido siendo bastante amplias y elaboradas, mayormente con puños de piel. Las faldas eran largas hasta los pies con una sobrefalda bien pesada hecha de brocado o terciopelo, decorada con numerosas incrustaciones de joyas y cuentas. A fin de mantener la falda alejada del barro, las mujeres utilizaban  un par de chopines (la primera versión del zapato de plataforma)


El personaje de Inés en la obra de teatro se basa en una joven de 17 años que vive en el convento desde pequeña por orden de su padre. Es inocente, ingenua y muy devota de la religión. Para ella se escoge la vestimenta de monja con túnica blanca (símbolo de inocencia y pureza) que lleva una cruz roja bordada en el pecho  


1 comentario:

  1. ¿Se llevaba peluca en esta época? Hablo de los personajes distinguidos como Don Diego Tenorio, o Don Gonzalo de Ulloa.
    Gracias por su contestación

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